Lanusita, el polo gastronómico que crece a contramano de la crisis y convoca a grandes marcas

Gastronomia

Cadenas de fast food, bares y pizzerías se aúnan al camino situado en Lanús. En lo que va del año abrieron 8 locales y hay 6 listos para estrenar.

En lo que va de dos mil diecinueve, el polo formado cerca de la calle Del Val Iberlucea, entre Amancio Alcorta y veinticinco de Mayo, sumó 8 locales de comida y otros 6 tienen previsto abrir este mes.

Se trata de cadenas -en negocios que aún no abrieron ya se ven carteles con nombres conocidos-, y por lo general comenzaron a instalarse a inicios del año.

Entre aquéllas que están a puntito de estrenar se hallan la famosa heladería Lucciano’s, la pizzería Kentucky y la hamburguesería Heisenburger, por caso.

Son unas catorce manzanas que se volvieron un camino rutinario para los vecinos de Lanús. Situadas a metros del Palacio Municipal y de la estación del Tren Roca​, cumplen sobradamente la meta planteado en los orígenes del polo gastronómico -hace unos 4 años-, de que los lanusenses consuman en el distrito lo que en otros tiempos tenían la obligación de buscar en el centro porteño o bien los shoppings de Avellaneda.

Si entre dos mil dieciseis y dos mil dieciocho fue el apogeo de las cervecerías artesanales y las hamburguesas caseras lo que le dio impulso a la zona y el nacimiento a aquel bazar mayorista de equipamiento gastronomico -tal y como ocurrió este año en la calle Palaá, de Avellaneda-, en dos mil diecinueve la posta la tomó una barahúnda de fast food y cafeterías, con nombres pesados como Burger King, que se instaló en el mes de julio, y Mostaza, que llegó en el mes de agosto.

De este apogeo sacan provecho asimismo pequeñas y medianas empresas locales como Secret, donde venden diferentes variedades de hamburguesas; Argento´s, con picadas, pizzas y cerveza tirada, Novena Luisa, con platos y postres caseros, y Lo de Beto, una parrilla que ofrece cena espectáculo.

“Nunca consideramos que las grandes cadenas iban a llegar aquí, son opciones que solo teníamos si íbamos de camino a un shopping”, afirma el vecino Juan Manuel Arce, entusiasta de la pizza que, cuenta, espera deseoso la apertura de Kentucky sobre la calle Tejedor, exactamente la misma donde van a estar la cervecería Patagonia y Heinsenburger, la hamburguesería con locales en Palermo, Belgrano y Recoleta.

La que lleva múltiples meses sobre Del Val Iberlucea es Torrado, la cafetería que promete reivindicar el torrado porteño, a metros de Bonafide y Café Martínez, 2 vanguardistas de Lanusita. En cambio, Coffee Store asimismo escogió la calle Tejedor.

Hace poquitos días, Be Market, una cadena de cafeterías con presencia en zona Sur, abrió en Moreno al cien su local con opciones libres de agroquímicos y también ingredientes orgánicos.

En exactamente la misma cuadra, en el mes de mayo había estrenado Omi, resto bar lanusense que ofrece coctelería de autor y música en vivo.

“Se escogió este sitio por el desarrollo demográfico y comercial, y la ausencia de una opción alternativa de estas peculiaridades para un público cada vez pero inquieto, informado y exigente”, explica el gerente comercial de Omi, Diego Corzón.

El recuerdo de un Lanús de otros tiempos, salpicado de unos pocos bares o bien restaurants, quedó lejos. “Es increíble como medró. Ya antes había pocos lugares, eran siempre y en todo momento exactamente las mismas 4 o bien 5 opciones y acabábamos yendo a Avellaneda o bien a Las Lomitas. Ahora no hace falta, estamos siempre y en toda circunstancia deseoso por algún local que va a abrir”, cuenta la vecina Mariel Greco al lado de las puertas todavía cerradas de la heladería Lucciano´s, que va a abrir en Del Val Iberlucea al dos mil ochocientos.

Desde la Comuna siempre y en toda circunstancia acompañaron el desarrollo con mejoras en veredas, iluminación, demarcación de calles y obras de cloacas.

Además de esto, apuntan, periódicamente hay acontecimientos al aire libre con espectáculos, entretenimientos y regalos. Y recientemente sumaron incentivos económicos como la exención de la última cuota anual del Régimen Único de Comercio (RUC), lo que implica un ahorro del treinta y tres por ciento en las tasas comerciales para los pequeños impositores.

Asimismo una eximición más abarcativa en la última cuota de la tasa de servicios generales (ABL), para todos y cada uno de los que tengan actividad económica y no sean grandes impositores, lo que alcanzaría más o menos a unos siete mil impositores.

Muy puntualmente en la zona gastronómica, no van a pagar por 6 meses la tasa de ocupación para la zona gastronómica. Y los planes de pago que se formalicen en este último cuatrimestre del año tienen tasa de 0 por ciento de interés de financiación.

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